domingo, enero 27, 2013

Londres, límite 48 horas

Tiene huevos la cosa, hasta hace un par de semanas no había estado en Londres en mi vida. Cuando era más barato coger un Ryanair en Zaragoza y plantarme en Londres que ir a Logroño lo deje pasar por pura vagancia (ya habrá tiempo) y ahora que directamente vivo en el reino unido y que las tarifas de autobús con MegaBus pueden ser simplemente ridículas pues también lo he ido dejando durante más de diez meses. Finalmente con una reunión de trabajo en viernes me animé. Y como no encontré buenas guías detalladas para planificar una visita en plan turista total, voy a poner aquí la mía propia de como visitar la ciudad en 48 horas... ¡bien!.

Unas consideraciones iniciales: como cualquier ciudad Londres se visita pateando como un cabrón, así que calzado cómodo; mirad antes como cuanto de malo va a ser el clima y pensad planes alternativos; el hotel cerca del metro (tampoco pasarse a las afueras, yo pille uno ajustado en Victoria); si no tenéis derecho a descuento (estudiante, etc) lo mejor es coger una oyster de prepago nada más llegar y meterle 15-20 libras, con eso sobra para todo el fin de semana  (a ese respecto bajaros esto o similar); y sobre todo, preparad buena cartera porque es la segunda ciudad más cara que he visto en mi vida. Vamos que nos vamos.



Viernes

Bien, acabamos de llegar al hotel, en mi caso a las 16:45 o así, a esa hora donde se supone que deja de ser afternoon para pasar a evening. ¿Descansar un poco del viaje? ¡Y una polla! Hay mucho tajo que hacer el viernes, los dos principales museos de la capital abren hasta las nueve y son gratis. Así que a pillar el medio de transporte mas cercano y plantaros en el...



British Museum, dos cosas vienen a la mente: "Esto es muy poco British" y "¡EXPOLIO!". Pero bueno, es lo que tiene tener un imperio naval bien gordo y ganas de robar todo lo que no este atornillado a las paredes. Las cosas más famosas primero (que somos turistas hostia): La piedra de Roseta junto con el resto de mandangas de Egipto, incluyendo las momias; media acrópolis alegremente saqueada a los griegos junto con más material grecorromano y otra media babilonia para terminar el mundo clásico. Luego ya con menos renombre pero también bastante bien las colecciones asiáticas y prehistóricas. Y como nota curiosa las cosas temporales suelen ser bastante entretenidas (cuando fui yo tenían una dedicada al dinero, otra a los relojes y otra a la muerte). La visita debería tomaros unas dos horas y poco si no vais muy lentos
  • Lo Bueno: Grecorromanos, Egipto, Japón, cosas curiosas de los temporales, muy bien organizado, GRA-TIS
  • Lo Gracioso: Las explicaciones de porque en el fondo fue bueno para los Griegos que les robásemos parte de su obra nacional más importante junto a lo de "que solo lo estamos guardando" son bastante chanantes.
  • Lo Malo: Muy poco British, si ya has visto museos gordos en el mundo (Cairo, Atenas, Nueva York) este aporta poca novedad.





Siguiente paso es ir a la National Gallery, cierran a las nueve así que dependiendo del tiempo que tengamos, se pude callejear antes un poco por el Soho y Chinatown o dejarlo para luego. En cualquier caso acabamos llegando a la pinacoteca de una forma u otra.


Como siempre difícil de recomendar, porque hay gente a la que no le gusta mirar cuadros, pero siendo gratis y habiendo algunos cuadros muy famosos siempre se puede encontrar algo. Hay unas cuantas cosas bastante reconocidas, unas cuantas cosas bastante buenas (que no coincide siempre) y salas de arte Británico que directamente podéis saltaros. 
  • Lo Bueno: Una sala de Canaletto acojonante, pero acojonante. Maestros holandeses varios, Velazquez, Impresionismo.
  • Lo Gracioso: Románico que da risera. Artistas britanicos. ¿A qué si Renoir?
  • Lo Malo: Fácil de pasarte cosas por alto por mala organización (como el Prado)



 
Una horita u horita y media deberia darnos el museo, luego de aquí ya ver Trafalgar Square de noche y recomendaría también bajar hasta el Big Ben y el Parlamento para hacerles un par de fotos de noche aprovechando que están iluminados. Luego ya callejear por Soho, Chinatow y Piccadilly Circus e ir buscando donde cenar. En mi caso una recomendación personal es ir (si os gusta) al Hard Rock Cafe puesto que el de Londres es el primero y el original, sobre esto:
  • Lo Bueno: La mejor hamburguesa que he comido en mi vida en Reino Unido y el único pedazo de carne que he conseguido que me sirvan poco hecho (aquí se hace demasiado la carne siempre) gracias a convencer a la camarera.
  • Lo Gracioso: Lo hacen por las propinas, pero el personal es muy simpático y puedes tirarte de palique un rato con ellos
  • Lo Malo: Caro, de la hostia.
Después de cenar y algún digestivo es hora de plegar, que el Sábado va a ser largo

Sabado

Toca madrugar, coge tu medio de transporte favorito y plántate a las 9 o así en el Palacio de Buckingham, antes de que se ponga de turistas hasta el ojete (salvo que quieras ver la mierda de cambio de guardia, en ese caso mira bien a que hora es y planifica para llegar ahí entre las 11 y las 12). Entre el Palacio en si, la fuente de enfrente, St James Park y todos los edificios del gobierno, ejercito y corona que tenéis enfrente del palacio hay para ver cosillas (ya querer entrar en las exposiciones del museo de caballería o demás depende de cada uno) .
  • Lo Bueno: Las puertas, joder, las puertas molan un huevo. La estatua de Gagarin, sobre todo si eres un trastornado de la exploración espacial soviética.
  • Lo Gracioso: La viejuna que vive en el palacio a mi me hace siempre bastante gracia, sobre todo cuando se queda sobada en acontecimientos importantes.
  • Lo Malo: Lleno de gente.



Después del palacio y alrededores toca visitar Trafalgar Square, esta vez de día, acordaros de mentar a la madre de Nelson, que nos jodió vivos hace doscientos años. De aquí pasamos al punto turístico que define Londres: Westminster Abbey, Houses of Parliament y Big Ben. Hay opciones para visitar la Abadía o el Parlamento, pero yo llevaba el horario bastante ajustado así que se queda para la próxima, aún así solo para verlo por fuera y tomar fotos tenéis para un rato.







Según vais tomando fotos del conjunto mientras cruzáis el puente llegareis a la otra orilla donde esta la noria (el London Eye), a mi me parece más fea que su puta madre pero ahí esta. Si por alguna remota razón os queréis montar os tocará madrugar. Desde aquí podemos ir caminando por la orilla del rio, donde hay un paseo bastante interesante, con edificios artísticos modernuquis, parques de skaters, y un par de puentes chulos (pena que estaban en obras cuando fui yo).


Así dando un paseo se llega al probablemente punto más gracioso de toda la visita: la Tate Modern, el museo de arte moderno más visitado del mundo, construida en una antigua central eléctrica (como la Battersea pero menos guay) y reconvertida en un espectáculo de mamarrachez suprema. La entrada a la colección permanente es gratis y desde el último piso se tienen vistas chulas, además si tenéis frio podéis calentaros despotricando contra los "artistas" que exponen en el edificio.

  • Lo Bueno: Siguiendo la proporción habitual de este tipo de sitios, una de cada diez obras. Había unas instalaciones de caravanas bastante majas, y un caleidoscopio gigante.
  • Lo Gracioso: Casi todo, pero la palma se lo lleva la obra titulada (por mi mismo) "Gavillas de Sarmiento", una obra perteneciente al movimiento cochera riojana.
  • Lo Malo: El vídeo-arte, que te dejes engañar por pagar por una de las exposiciones temporales, el vídeo-arte, los hipsters con pinta de guays que se autoconvencen de que no están viendo una mierda pinchada en un palo, el puto vídeo-arte.


Una vez absorbida toda la cultura del mundo, podemos cruzar el rio por el puente del milenio (mejor el de Zaragoza, donde va a parar). En la otra orilla tenemos un par de sitios: la catedral de St Paul, y el palacio de justicia del Old Bailey con la famosa estatua de la justicia en el tejado (aparece en muchos sitios, pero yo la asocio siempre al genial monologo del cómic de V de Vendetta). A estas alturas probablemente ya sea pasada la una y tengamos hambre, así que se puede buscar un sitio para comer en esta zona, antes de ir a nuestro siguiente destino (donde en sábado esta todo cerrado).




Tras alimentarnos podemos poner rumbo al banco de Inglaterra y adentrarnos en ese parque temático de la codicia y las ganas de joder que es la City: segunda capital financiera del mundo, sede de algunos de los principales responsables que ahora estemos de mierda hasta las orejas (la gente común, a los de la City les va de puta madre): grupos de capital riesgo que compran activos tóxicos con la para revenderlos a un interés de la hostia mientras esperan que todas las vidas que dependen de esos activos se mueran, agencias de rating que tangaron de forma sistemática sus evaluaciones en favor de los vendedores, bancos rescatados con dinero público que pagan bonus escandalosos a su directivos mientras niegan prestamos y desangran a la gente de a pie llevando a la ruina a millones de personas, etc. En definitiva una recua que hijos de la gran puta delincuentes que no merecen otra cosa que la muerte. A destacar la característica estructura del cristal y acero del 30 St Mary Axe, con una clara forma de rabo que simboliza lo que los banqueros nos llevan metiendo por el culo al resto de la población desde hace un par de decadas.

  •  Lo Malo: TODO




Después de vomitar un poco de bilis y jurar en arameo durante los 25 minutejos que dura el paseo por cabrónlandia pasamos al otro conjunto de cosas bien característico de la ciudad: La Torre de Londres, El Puente de la torre,  el moderno City Hall, y el destructor HSM Belfast. Podemos ver la zona y nos queda tiempo para entrar en algún lado, teniendo en cuenta que la última admisión suele ser a las cuatro o cuatro y media. En mi caso y como la tecnología militar me suele fascinar me metí de cabeza al destructor, y creo que francamente merece la pena. A diferencia del Intrepid en Nueva York donde se ha transformado al barco en un museo adaptándolo para los visitantes, en el Belfast se ha optado por reproducir y restaurar dejando el destructor lo más parecido posible a cuando aún estaba en servicio (incluyendo muñecos bastante siniestros haciendo de marineros y oficiales). Meterse en la sala de maquinas con los enormes motores, o en la santabárbara con el sistema automático de carga de proyectiles, o en la sala de radar y comunicaciones, y verlas todas parecidas a como eran cuando funcionaban es una auténtica gozada.

  • Lo Bueno: Prácticamente todo, para pasar una hora y media muy entretenida recorriendo un barco casi autentico.
  • Lo Gracioso: Si los cañones no estuvieran inutilizados con girarlos hacia la izquierda podrían convertir en astillas la mierda de la City.
  • Lo Malo: Las posibilidades de meterte una hostia en las escalerillas o andando por el interior de la nave no son desdeñables, esta todo bastante auténtico a ese respecto.


Una vez acabado en esta zona, y con cualquier cosa donde quedamos entrar cerrada, toca por fin coger el metro y plantarnos en uno de los últimos destinos del sábado Covent Garden. Este sitio mola, antiguo mercado reconvertido en laberíntico lugar de reunión y ocio, con pubs, puestos callejeros de artesanía (en el Apple Market), actuaciones callejeras, restaurantes, magos, un sitio que igual no es para hacer turismo de monumentos, pero desde luego es para hacer turismo de gentes. Destacar que la opera esta justo al lado, y que si nos apetece podremos rematar el día asistiendo a alguna representación (bien comprada de antemano o bien haciendo cola junto con los que esperan a que se cancele alguna de las entradas ya vendidas, una cosa bastante curiosa). Este es el momento de callejear un poco por la zona, entrar a las tiendas, comprarnos unos dulces de un puesto, echar una cerveza tranquilos o ver las actuaciones de magia.

  • Lo Bueno: Adoro este tipo de ambientes, así que para mi casi cualquier cosa.
  • Lo Gracioso: Uno de los magos que estaban haciendo trucos hacia el chiaanaaanaa de Tamariz en perfecto inglés.
  • Lo Malo: Bastante difícil encontrar un sitio para echar unas cervezas a estas horas.
Desde aquí podemos rematar el día cenando por aquí o pasando al Soho que está a tiro de piedra. Dependiendo de lo doblados que estemos despumes de todo el día por ahí podemos volver ya al hotel, o hacer un poco de vida nocturna, o incluso como he comentado antes una ópera, musical o concierto si hay alguno que nos guste. Sea como sea acabaremos llegando al...

Domingo


El sábado ha sido un día duro así que el Domingo vamos a ir con más calma, para empezar podemos levantarnos más tarde, ahí, como los ricos. Una vez visto el grueso de las cosas famosas el último día puede ser bastante variable, pero mi elección personal empieza por Hyde Park. El enorme parque da bastantes opciones para recorrerlo, pero en mi caso concreto decidí dar una vuelta rápida e irme de cabeza al Speaker's Corner, el sitio donde se reúnen decenas de pirados subidos en cajas simplemente para contar sus chorradas. Tenemos de todo, desde los pintorescos religiosos (graciosos al principio, pero aburridos y repetitivos al poco), los revolucionarios con su nueva visión del mundo (con grupo de facebook, página web y programa político incluido) pasando por los que van a contar su monologo cómico sin más o a cantar un par de salmos.



Ya que estamos en esa esquina del parque tenemos al lado el Marble Arch, junto con la escultura de la cabeza de caballo y la estatua del bicho que parece salido de los descartes del Diablo III. Ya desde aquí se puede seguir bordeando el parque por el norte hasta los Italian Gardens con sus fuentes y pajarillos. Y después continuar camino hasta llegar a Notting Hill.


Aparte de sus pintorescas casitas y jardines Notting Hill es sobre todo Portobello Road, una calle llena de negocios raros, cafeterías, mercados, gente guay, y en general muchas cosas curiosas que ver. Esta calle desemboca en el originalmente llamado Portobello Road Market, que es más o menos la versión aumentada y aún más rara de todo lo que hay en la calle. Y si, ya sé que también por aquí está la puerta azul de los cojones, pero en este blog no damos soporte a nada relacionado con películas de mierda, así que si es su caso búsquese la vida.


Como el mercadillo está bien pero tampoco es nada del otro mundo, para continuar (y para rematar de hecho) vamos a ir a un lugar que si que es bastante de otro mundo. El mercadillo de Camden Town (cójase el transporte público que proceda), también conocido como "hostias que grande es esto".

Según salimos de la estación de metro y vamos tirando por Camden High Street vamos viendo que todas las tiendas son bastante peculiares. Con fachadas decoradas, cientos de puestos callejeros, y gente a punta pala. Hasta ahí bien, lo gracioso llega cuando cruzamos el rio.



A mano derecha tenemos Camden Lock Village, el primero de los mercadillos donde a estas alturas igual conviene parar para reponer fuerzas, puestos de comida variados no nos van a faltar y nos podemos sentar mirando el rio en alguno de los asientos de motocicleta que tenemos a nuestra disposición. Recomendable pasear por entre los puestos con calma, pero sin pausa, porque lo bueno viene luego.




Un poco más adelante y a mano izquierda tenemos primero Camden Lock Market y después Stables Market. Realmente cuesta decir donde acaba uno y empieza el otro. Ambos son inmensos, el primero al lado del rio con pasarelas y recovecos, el segundo lleno de estatuas de bronce con motivos ecuestres (caballos, herradores, carretas). Es difícil decir cuantas tiendas y puestos hay, porque en dos horas y media no me dio tiempo a verlo entero, casi cualquier comida que quieras esta aquí, además de tiendas de ropa, joyerías, muebles, electrónica, perfumes, libros, juegos, peluquerías, tatuajes, discotecas, clubes de striptease, salas de conciertos, estancos, ..., todo.



  • Lo Bueno: Brutalmente grande, podemos comprar casi cualquier cosa que podamos imaginar.
  • Lo Gracioso: Había una pastelería española y pude comerme unas torrijas. Un chino liando puros a mano.
  • Lo Malo: Te puedes perder, literalmente.

Y ya de aquí a Victoria y rapidito, porque me salia el autobús. De entre las muchas cosas que se quedaron en el tintero o que no vi tan bien como debería destaca el museo de historia natural (era el plan B si el domingo salía lloviendo); algún centro comercial tocho, estilo Harrods (cosa que me atrae como comer tierra) y verme en condiciones la Battersea antes de que la echen abajo (que no fui porque no veía claro que pudiera verla y fotografiarla como me hubiera gustado).

domingo, enero 20, 2013

You're Standing on my Neck

 
Hubo un tiempo en que la M gorda de la Mtv significaba Música (así con mayusculas): los vídeos que no echaban otras cadenas, las propuestas alternativas, el rock del bueno, los independientes más marcianos, básicamente el sueño de todo adolescente hasta los huevos de la radioformula española a finales de los ochenta y principios de los noventa. Hoy en día la M gorda significa Mierda a punta pala, llena de realities de gentuza, de gentuza española y de gentuza galesa (especialmente grimoso este último), pero siempre se pueden recordar los tiempos de calidad e innovación. Y fue justo cuando el modelo cambiaba (finales de los 90 principios de los 00) cuando lanzaron lo que fue su última obra maestra (y para mi su mejor producción propia): Daria



Adolescente, pelo castaño descuidado, enormes gafas, chaqueta verde, falda negra, botazas militares, tono de voz monocorde y cinismo, sarcasmo y mala hostia para parar un tren, así es Daria Morgendorffer. Personaje que comenzó como secundario de "Beavis and Butt-Head" y que paso a tener spin-off propio. La premisa de la serie es la mudanza de la familia Morgendorffer a un suburbio  residencial de Estados Unidos (Similar al argumento de la más reciente y más o menos pasable Suburgatory) donde Daria tendrá que lidiar con su extraña familia: su madre neurótica y obsesionada con el trabajo, su hermana superficial y tonta como un botijo, y su simplemente chalado padre; al mismo tiempo que se aclimata a la vida en un instituto lleno de idiotas. Todo ello con la ayuda de Jane, su única y mejor amiga: una artista de vida descuidada, familia ausente y similar carga de sarcasmo que nuestra protagonista.


La serie mantiene un tono realista en el que vivimos el día a día de nuestra protagonista y su enfrentamiento constante contra el resto del mundo. Daria es extremadamente inteligente, vaga y pasota, es honesta con una sorprendentemente recta escala de valores, pero también una misántropa que no quiere interaccionar con el resto de la sociedad a la que ve como superficial y frívola. Debajo de la perfectamente valida filosofía vital de Daria nos encontramos con una chica insegura y tímida, en lo que es al fin y al cabo el retrato de casi cualquier adolescente demasiado inteligente para su propio bien. Unos dibujos y diseños sobrios y sencillo remarca más el carácter realista y mundano que se le quiere dar a la serie. Como contraste la mayoría de los personajes están estereotipados y exagerados, funcionando a la vez como fuente de conflictos y divertida parodia de la sociedad americana. Lo que da lugar a gags descojonantes, hilarantes historias, lucidas reflexiones y criticas a muy mala hostia. Es realmente sorprendente la cantidad de acidez y mala leche que le gotean a esta serie por los colmillos, sobre todo considerando lo blanda, complaciente y comercial que se ha llegado a volver la Mtv en los últimos años (aunque lo de comercial lo ha sido siempre).


Combinado con las desventuras de Daria para sobrevivir al día a día, tenemos un carromato de niveles de lectura y referencias variadas. Desde a clásicos de la literatura y la filosofía (la faceta como escritora de Daria es explotada en las temporadas finales), el arte (gracias al personaje de Jane), cine, cultura popular, tv, y, por supuesto, música. A este respecto la banda sonora de Daria es enorme: aprovechando todas las canciones que la Mtv tenia derechos para explotar comercialmente en los noventa salimos tranquilamente a unos 15 o 20 temas por capitulo, escogidos de entre lo más representativo de los 90. Un auténtico festival de nostalgia musical para recordar la época. También destacar la aparición de internet y las nuevas tecnologías en la serie, ya que se desarrolla justo durante la implantación masiva del acceso a Internet tuvo lugar, y que también para da para una interesante rememoración para los que también empezamos a trastear con Internet en esa época.


A pesar de que la serie marca un claro mensaje de individualidad e inteligencia frente a las modas, convencionalismos y estupidez del mundo (vamos, frente a todo lo que representa ahora la Mtv y la mitad de lo que representaba en su dia), y del poder del humor y el sarcasmo para mantenernos cuerdos en un mundo lleno de idiotas. También se afronta inteligentemente las contradicciones del estilo de vida de Daria: el miedo a enfrentarse a la sociedad, la inseguridad, el aislamiento que puede conllevar, y la madurez necesaria para ser capaz de afrontar las consecuencias derivadas de mantener la propia opinión y al mismo tiempo funcionar como una persona normal en sociedad. En este sentido ayuda bastante que sea una serie cerrada (cinco temporadas, dos películas completamente integradas en los eventos de la serie y ya) y planificada con una clara evolución de los personajes. Pese al carácter independiente de cada episodio muchos de los protagonistas de la serie crecen, cambian y se adaptan al mundo que les ha tocado vivir. En definitiva crecen como personas en unos bien planificados arcos argumentales, realistas y divertidos al mismo tiempo. A este respecto el único punto negro de la serie son precisamente los momentos que nos alejamos de la realidad y la fantasía se introduce en la serie, en esos momentos la serie deja de pisar sobre seguro y se muestra torpe y poco imaginativa, afortunadamente solo unos tres o cuatro capítulos en total.



En definitiva, una magistral serie, que se mantiene fresca pese a tener más de diez años, y que combina sentido del humor y profundidad, además visto el percal actual no creo que la Mtv nos sorprenda con una secuela. Los 66 episodios normales de media hora (más dos especiales de una hora) son fáciles de ver, aunque como en todas las series que no han surgido ya con el boom de las descargas de Internet hay una serie de problemas para obtener todos los capítulos. A este respecto hay tres posibles ediciones, cada una con sus problemas: primero están los capítulos que la MTV emitió en su día originales y con la banda sonora original, cuyo problema es que no suelen estar disponibles y la calidad es bastante lamentable. Luego esta la versión que se hizo para reposiciones posteriores, que conserva la música y es más fácil de obtener, pero que ha sufrido censuras en algunas de sus partes. Finalmente esta la versión DVD lanzada hace no mucho: muy buena calidad y sin censuras, pero el 98% de la banda sonora original ha sido eliminada (la Mtv ya no tiene los derechos de las canciones). Tanto el tema de la censura como el de la banda sonora no son realmente muy graves, pero joden un poco la experiencia. En cualquier caso recomendable en cualquiera de sus variantes (versión original por supuesto porque además no estoy seguro de que se llegase a emitir completa en España por canal+)



jueves, marzo 22, 2012

Afterlife



¿Os sabéis esa coña del entorno académico que dice que la investigación en España tiene tres salidas: Tierra, Mar y Aire? Pues ahí van las mías.

Tierra: A lo loco por el Eurotunel



Mar: Bilbao - Portsmouth en ferry por el Cantábrico (y luego tierra)



Aire: EasyJet hasta Bristol (y luego tierra, pero menos)



Todas ellas me llevan a Reino Unido, donde concretando terminará el viaje en Cardiff, la capital de Gales, el lugar donde a partir del mes que viene y (si todo va bien) hasta dentro de dos años proseguiré con mi carrera de investigador en la Universidad de Glamorgan (me voy a poner en plan muy moñon bujarra, aviso).

Dejó así atrás a la Universidad de Zaragoza, lugar donde me he formado durante años como doctor (y me gustaría creer que en parte también como persona gracias a todos los grandes amigos que dejo en ella), triste pero esperanzado; y trataré de aprovechar esta nueva oportunidad en las islas con ilusión (y para que negarlo, con un cierto acojone inicial por el cambio y por lo loco que ha sido todo el proceso).

También confío en poder volver algún día a este país, a ser posible con unas condiciones decentes que permitan el desarrollo de la investigación. Y ya puestos a pedir con un menor número de deficientes mentales con mando en plaza.

Pero bueno, pensamiento positivo, Cardiff no está tan lejos, los vuelos son baratos, así que volveré a menudo, y el Reino Unido no es tan grande, así que si los amigos pasáis alguna vez por la perfida Albion, avisadme con tiempo, y quizás podremos echar unas pintas bajo la lluvia (porque hay que ver lo que llueve en ese puto país).

Y otra cosa, por lo menos este año, me voy con los vencedores.



Gwlad beirdd a chantorion, enwogion o fri




No es un adiós, es solo un hasta luego

viernes, junio 24, 2011

Traveller anthem vol. VI

viernes, mayo 13, 2011

Vota Mercadona

Ahora que se aproximan elecciones y que la campaña electoral va dejando los momentos de risa y vergüenza ajena habituales en este país de pandereta es el momento de reflexionar acerca de cual va a ser nuestro voto. La mayoría de opciones posibles se pueden ver reflejadas en la siguiente imagen:



Así que puedes votar a los dos partidos mayoritarios, o lo que es lo mismo, votar a tu equipo de fut... partido de toda la vida con los ojos cerrados, porque si no los votas saldrán los del otro equipo que te caen mal. También puedes votar a una tercera opción y posteriormente agarrarte un cabreo de tres pares de cojones al comprobar que tu voto ha tenido el mismo efecto que quedarte en casa rascándote la barriga. Y luego aparte esta lo de votar a un partido con la ideología alegremente filonazi de que por haber nacido en un trozo de tierra en concreto te mereces más derechos que otra gente.

¿Y total para qué?, si ya nos dicen que al final gane quien gane va a tener que hacer lo que les digan desde fuera, los famosos mercados nos gobiernan y no nos queda más remedio que aceptarlo ¿no?. Pues NO, yo me rebelo y me niego a ser gobernado por un vulgar mercado, me merezco algo más, me merezco que me gobierne un Supermercado, en concreto el mejor supermercado: Mercadona, paradigma de la calidad y de los productos Hacendado.



Así las fotos de la imagen muestran el voto que es posible ejercer el 22 de mayo. En concreto se presenta un voto a la coalición Mortadela-Queso-Choped, en definitiva un voto muy de izquierdas, ciertamente proletario y alejado de otros embutidos más elitistas. Todo ello sin caer en el hippismo/ perroflautimo, ya que se aprecia el espíritu conciliador alejado de la lucha de clases en la mortadela con aceitunas (un símbolo de distinción).

Espero haber podido presentaros una alternativa de voto para los proximos comicios: ¡Vota Mercadona! ¡Qué no te la den con queso!

jueves, abril 21, 2011

Phineas & Ferb: Reflexiones sobre el doblaje



Hey, where's Perry?




Desde siempre me he considerado un defensor de poder ver los productos audiovisuales (peliculas, series, whatever) de cualquier tipo en su idioma original (con o sin subtitulos según hagan falta), las razones para esto son diversas. Desde que muchas veces el doblaje no transmite la emoción o la interpretación original como debe hacerse, lo cual es aplicable a cualquier idioma lo entiendas o no. Pasando un paso más allá a juegos de palabras, referencias idiomáticas, chascarrillos, dobles sentidos, acentos y regionalismos, etc; que ya requieren o bien un conocimiento del idioma original medio o bien unos subtítulos anotados.

Aún así, todos estos casos tienen cierto sentido en un país con la tradición (equivocada) de doblaje como España. No todo el mundo domina inglés y no todo el mundo se puede adaptar a leer subtítulos a la vez que sigue la acción. Por lo tanto el doblaje como mal menor es una opción pese a todos los problemas anteriores: peores interpretaciones, perder información y profundidad, y no tener las referencias adecuadas (en este caso si el número de referencias es exagerado se puede optar por un doblaje creativo como el mítico de "El prícipe de Bel-Air" y cambiar todas las referencias a cultura popular televisiva yankee por imitaciones de chiquito).

I Know What We're Gonna Do Today!



Pero hay casos más extremos, en los que el doblaje devalúa directamente el tono de la serie, casos en que la presencia del doblaje altera las intenciones de los creadores originales, y que se pueden producir bien por motivos de presupuesto, bien por simple y llanamente decisiones estúpidas de las distribuidoras o de gente que manda mucho sin tener ni puta idea. Un caso bastante claro de esto me lo he encontrado revisitando una serie que me gusta bastante en versión doblada, pero que en original es simplemente magistral: "Phineas & Ferb"

Para el que no la conozca (vergüenza de vuestros hijos), "Phineas & Ferb" es una serie de animación producida por Disney, y un soplo de aire fresco y diversión en un canal lleno hasta la bandera de productos (en el peor sentido de la palabra) de mierda para pre-adolescentes gilipollas (Hanna Marrana, Tuputamadre Brothers, etc). La serie trata las peripecias de dos hermanos capaces de construir cualquier cosa a lo largo de un verano lleno de ocurrencias, de la obsesión de su hermana por pillarles, de las luchas del ornitorrinco mascota de la familia contra una suerte de genio del mal (!), y de muchas cosas más. Contando con decenas de tramas transversales que se cruzan con unos capítulos verticales de estructura aparentemente muy cerrada y repetitiva, sorprende por la extremada y cuidada continuidad que sus creadores están empeñados en darle. También destaca por sus múltiples referencias a la cultura pop, por la combinación de muchas formas diferentes de hacer humor y por su cuidadísimo aspecto musical.

Empece a verla en versión española porque por lo general la animación americana me suele gustar más doblada y pago el precio de perder algún juego de palabras a cambio de unas interpretaciones vocales que me gustan más. Y sin embargo, la serie no terminaba de encajarme. Una serie que está tan llena de referencias al cine clásico, a la teoría de la relatividad y leyes físicas varias, a memes de internet, al mundo de la música; en definitiva, una serie con tantos niveles de visionado tan complejos no podía tener esos bajones: simplificaciones, partes muy ñoñas, ¡Voces en off explicando cosas!, etc. Simplemente no tenía sentido, así que aprovechando que me apetecía verla al completo decidí hacerlo en versión original a ver que tal, y menudo cambio.


La serie, que en español estaba muy bien, visionada en inglés pasa a ser la mejor serie animación que se produce en estos momentos, y lo mejor que ha hecho Disney_no_pixar en quince años, así a bote pronto. ¿A que se debe esto? Pues fundamentalmente a la abismal perdida de calidad musical con respecto a la versión original, y las simplificaciones (excesivas y muy excesivas) que se han hecho en la versión española. Estos dos factores se suman a todo lo que se pierde en cualquier caso por el doblaje (el delicioso acento British de Ferb y el demenciado acento alemán de Doofenshmirtz, los juegos de palabras muy mamarrachos, etc). Todo esto aleja a la serie doblada de la visión compleja y de varias capas que tiene la original, en aras de una igualación por abajo bastante nociva.

Ain't Got Rhythm



El tema musical en la versión española se resiente, por dos motivos: el primero es tan simple como que los dobladores no siempre saben cantar tan bien como los originales (en algunos casos cantantes y compositores de pleno derecho). El segundo motivo es bastante más importante: simplemente la selección de canciones de la originales es extraordinaria, un montón de pequeños singles (normalmente no pasan de dos minutos) que se adaptan de forma magistral al episodio y situación, y con géneros tan disparas como: metal, hard rock, power-pop, blues, swing-jazz, disco, música ochentera, hip-hop y casi cualquier cosa. Esto en españa no se ha conseguido respetar: casi todas las canciones en español tienen un giro musical hacia lo que podemos definir un "estilo disney", lo cual hace que algunas canciones cuelen más o menos (las más pop) y otras (la mayoría) pierdan importantes matices. Convirtiéndose en parodias que no encajan con el tono de la serie (y que chirrian un huevo cuando las estás viendo) o perdiendo referencias concretas que desea transmitir esta canción.

Pongo como ejemplo una de mis canciones favoritas de segunda temporada: "My ride from outer space" del episodio "The Chronicles of Meap", un contundente tema de rock sureño con macarrismo propio de unos ZZ Top:



Y la versión española, que además de una adaptación de la letra asquerosa nos obsequia con unas voces en plan malote que son de juzgado de guardia: no solo mucho peores que la original, si no que encima encajan como el ojete con la música:



Esto afecta a la práctica totalidad de las piezas musicales de la serie, lo que hace que en la versión española no me guste en absoluto escuchar las canciones, mientras que las originales las llevo puestas en el ipod y voy canturreandolas como un anormal por la calle.

So Phineas, Whatcha doin'?



Pero si lo de la música puede ser más disculpable, el cambio de tono y simplificación en general de la versión española es otro tema, porque implica intencionalidad. Algún ejecutivo de aquí o de allí veía la original muy complicada para nosotros, o simplemente quería hacer que fuera más para niños eliminando partes de las capas superiores que pueden disfrutar los adultos.

Nos encontramos con una simplificación de referencias y de lenguaje especializado. Largas parrafadas e idas de tarro varias sobre física o matemáticas en la versión original se cortan por cosas más sencillas o menos pro en la versión española. Por otra parte no se respeta la continuidad de la serie: una de las cosas que hace muy grande a Phineas & Ferb es que aunque aparentemente sus capítulos son independientes (y muy cerrados) realmente hay un esfuerzo consciente de los creadores por crear una continuidad y una mitología transversales a todos los capítulos. Esto en la versión española se respeta pocas veces, al desaparecer frases fundamentales que en la versión original aparentemente no tienen sentido, pero que sirven para enlazar elementos con capítulos anteriores.

Pero estas cosas, más o menos criminales más o menos tolerables, en el fondo son una chorrada comparado con la burrada que esta haciendo Disney Channel españa con la serie ahora mismo. Ha redoblado los capítulos otra vez para añadir una voz en off (que por supuesto no está en la versión original) que describe lo que están haciendo los personajes, sobre todo lo que hace Perry (que no habla). La dichosa voz de los cojones cuenta todo lo que sale en pantalla punto por punto, tratando a los espectadores no ya como niños, si no como directamente tontos del haba congénitos que no somos capaces de entender lo que vemos y nos lo tienen que explicar. Es difícil describir lo que llega a molestar, porque no pega ni con cola, corta el ritmo de la acción, disminuye el volumen de la banda sonora cuando entra y, en general, jode toda la serie de arriba a abajo. Si queréis comprobarlo por vosotros mismos poneros un capitulo en la tele, los que están en youtube suelen ser del primer doblaje y no tienen esta mierda.

Oh, There you are Perry




En conclusión: el doblaje es un asco porque nos arrebata las obras originales a cambio de una versión bastarde rebajada por a saber que mamarracho. Si todavía no los conocéis os recomiendo de todo corazón que os pongáis a ver Phineas & Ferb ya, si ya los conocéis probad a verlos en versión original. Y si ni eso por lo menos que halláis disfrutado del post y de las canciones.



PD: Si, ya se que tengo esto abandonado, sorry, estoy escribiendo otras cosas:



domingo, enero 30, 2011

Traveller Anthem Vol V.

Destino, mi nuevo piso.




I walk alone

Every step I take

I walk alone

My winter storm

Holding me awake

It’s never gone

When I walk alone